
El radón es un gas incoloro, inodoro y radioactivo de origen natural que se produce a partir de la desintegración natural del uranio. El radón puede llegar a quedarse atrapado en los edificios y a acumularse hasta niveles que son peligrosos para la salud humana. La exposición a altos niveles de este gas puede causar cáncer de pulmón.
El radón es la segunda causa más importante de cáncer de pulmón después del tabaco y es responsable de más de 21,000 muertes por cáncer cada año en los Estados Unidos. La única manera de saber si los niveles de radón son altos es mediante un análisis. La EPA recomienda que todos los edificios sean analizados por radón, y que sean mitigados si exceden niveles de radón de 4 pCi/L de aire o más. Los niveles más altos de radón que se registraron en el país se encontraron en los interiores residenciales del valle Lehigh.
En Pensilvania, 49 de los 67 municipios reportan niveles más altos que los recomendados para espacios interiores residenciales. En noviembre de 2017, una residencia en Center Valley, PA fue analizada con más de 6,000 pCi/L.


